Testimonios que rompen con rechazos injustificados

La Biblioteca Humana descubrió la historia del escritor José Manuel Arévalo y el origen de su nuevo libro

08/05/2017 10:10:31
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Marginadas e ignoradas. Muchas son las personas que, por diferentes causas, pasan desapercibidas entre la multitud social. Inmersa en el programa de actividades culturales enmarcadas en la Feria del Libro, la Fundación CajaGranada ha querido dar voz a todas aquellas personas que, víctimas de ciertas enfermedades mentales, luchan día a día por romper con los estereotipos infundados entorno a ellas.

Biblioteca Humana es el nombre de la iniciativa que la entidad ha programado para esta edición, contando con la colaboración diaria de distintos testimonios. En concreto, el pasado martes, día 25, a partir de las 18:30 horas, fue el turno -resguardado tras el universo de la poesía- de José Manuel Arévalo López. Presentando Palabras para fingir que no estoy loco, el escritor compartió, en petit comité, la historia que le llevó hasta allí.

Con un espíritu revitalizado y optimista, José Manuel sorprendió al público allí asistente con una historia de superación digna de admirar. Diez años después del primer síntoma y tras haber sufrido sucesivas crisis de trastorno bipolar, el protagonista de la tarde decidió hacer frente a la enfermedad y someterse a un duro tratamiento no sólo médico, sino sobre todo social.

La pérdida de la fe en sus propias capacidades fue lo que hizo darse cuenta a José Manuel que la vida que hasta el momento estaba intentando sobrellevar necesitaba un cambio tanto para él como para su entorno, su familia y amigos. "No puedo, no valgo" eran las duras palabras que constantemente se repetían en su cabeza y que progresivamente consiguió disipar.

"Te aíslas, parece como si hubiera un muro entre el exterior y uno mismo", reconoció José Manuel al principio de la jornada organizada por la Asociación Entrelibros, en colaboración con la Fundación. Bajo el lema 'Leer a otros, leer con otros', el protagonista de la misma hablaba de la asociación como un proyecto social salvavidas que le había ayudado en gran medida a superar el bucle de oscuridad en el que se encontraba encerrado.

Con esto, se desprendió una idea fundamental en la charla, en la que el ponente incidió en numerosas ocasiones. Es un hecho que los tratamientos médicos se deben aplicar necesariamente tras revisar el diagnóstico de ciertas patologías, pero en el caso de las enfermedades mentales se ha de tener muy en cuenta el factor del entorno social para que la medicación sea efectiva.

"Te rebelas contra lo que te está ocurriendo, no estás a gusto contigo mismo", declaraba. José Manuel dejó entrever durante unos instantes el dolor que el trastorno mental produce en el afectado, la autoviolencia. Un trastorno que puede convertirse en un arma de doble filo y perjudicar a aquellos con los que estas personas conviven día a día.

Mientras iba contando su historia, el pequeño auditorio lo escuchaba conmovido. Especialmente aquellos que estaban pasando por una situación cercana similar, no dudaron en interactuar con él, con el objetivo de conocer y poner en práctica las posibles maneras de actuar recomendables frente a dicha situación. José Manuel fue contundente: "Nunca se les debe reprochar sus actos" -aunque reconoció que puede resultar complicado- porque es muy importante respetar los ritmos de recuperación de los pacientes, en los que los sentimientos juegan un papel esencial en busca de su aceptación personal.

El escritor hizo, en base a su propia experiencia, especial hincapié en el incondicional apoyo que familiares y amigos han de manifestar siempre hacia los afectados, además de transmitirles esperanza, puesto que las alteraciones mentales, como los trastornos bipolares o de personalidad, entre otros, también tienen solución.

Por último, José Manuel no quiso despedirse sin antes lanzar un mensaje abogando por la normalidad hacia las personas afectadas por trastornos mentales a todos los niveles de la sociedad, sobre todo en lo que respeta al mundo laboral, académico y de la salud, ámbitos en los que los prejuicios creados entorno a ellas limitan sus posibilidades a la hora de exprimir sus capacidades al máximo.